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2do EDICTO REAL DESDE SU PALACIO, SU MAJESTAD EL REY RAMÓN

A su pueblo

POR: RAMÓN B.

PHOENIX.- Saludos Plebeyos, de mi propia mano les escribo esta carta desde El Palacio Real,  soy su gobernante El Rey Ramon, primer Rey moderno sobre el Imperio Latinoamericano. La razón de mis letras es la siguiente.  

A llegado a mi atención que la violencia y falta de respeto en contra de la mujer sobreabundan en mi reino y ordeno que acordemos  juntos como vamos a detener esta atrocidad. Y lo haremos por amor a las generaciones de hijas que nos reemplazaran un dia cercano. 

Mi consejero Personal el Psicoloco, se a tomado el tiempo de indagar en los escritos antiguos; con el propósito de investigar y poder determinar con certeza qué es lo que le ha sucedido a nuestra cultura y cómo podemos sanarla.

Por siglos ha quedado registrado en nuestras crónicas que la mujer a sido la sustentadora de la familia, alimentando con su destreza y amor a tanto marido como a hijos. Desde la crianza con sus pechos sustenta la vida indefensa y protege del ambiente a nuestros cachorros.

 Nuestros antepasados trabajaron la tierra a diario y la mano de la mujer ahí estaba junta con la de el hombre, cada vez que comíamos el taco bajo la sombra de un árbol en nuestros campos, la mano de la mujer ahí estaba, y al volver a casa y ver a nuestros hijos creciendo, la mano de la mujer ahí estaba también. 

 A un ser de tan suprema categoría se le debe de tener en alta estima, no sin duda por eso algunas culturas de la antigüedad veneraban a la mujer madre como a una Diosa. Muchos quizás juzgariamos de tontos o delirantes a esos antiguos por hacerlo.

Practicando la idolatría, sin darnos cuenta que aun más tontos somos nosotros los hombres en tratar a las mujeres con los puños de nuestras manos,  y maldiciendo las con los mismos labios con los que hablamos a nuestros hijo, cuya madre insultamos. 

Bien dicen los Escritos Antiguos: “Con la boca bendecimos al GRAN REY y PADRE, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de EL GRAN REY.  

De una misma boca proceden bendición y maldición, hermanos míos, esto no debe ser así. ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? mediten, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y agua dulce”.

La fuerza y orgullo de todo hombre no está en la fuerza de su voz ni la potencia de sus brazos para golpear a un ser más delicado que el.  Su orgullo debe estar en poder desenvolverse en este mundo junto a otros hombres, labrando la tierra y no juzgandola, con el sudor de su frente o con su habilidad mental proveer.

No solo para él sino para muchos de los que lo rodean, especialmente los de su propia casa. ¿Acaso el campesino se come todo el maíz y frijol que siembra? Un hombre no es más hombre por golpear a una mujer, antes bien se acerca más a bestia que a hombre.  Y en mi Reino a las bestias se les enjaula o se les destruye sin misericordia. 

La fuerza de el varón le fue dada para edificar con beneficio, no para destruir. Un Rey es puesto sobre una nación para protegerla y sustentarla no para aprovecharse de ella, abusarla, despreciarla, desecharla ya que no produzca.

Pues no sería sorpresa que el pueblo se rebele y quiera servir a un Rey mejor y se nos advierte en los escritos antiguos donde dice:  En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe. 

Claramente un aviso que muchos hombres no tomaron en cuenta y maltrataron a su esposa y compañera y por eso ahora están solos y tristes, angustiado porque otro ahora gobierna sus hijos, su necedad dio a luz dolor y desprecio. 

Pues solo, un hombre no puede ser feliz, ya que el GRAN REY decretó lo siguiente “Y dijo: “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”. Y le entregó una hembra para que la sustentara y la amara, pues es su propia carne.  

Solo un tonto destruye y desprecia su propia carne. nuestras madres son mujeres al igual que nuestras hijas, y jamás nos sentiriamos satisfechos y orgullosos de que alguien las maltratara o las lastimara.

¿Como pues lo haremos nosotros? avergonzados deberíamos estar de ser jueces falsos, hombres con doblés, ineptos para gobernar una sola casa, si nos atrevemos a usar nuestra fuerza con violencia para doblegar a un ser mas noble y débil que nosotros. 

Más lo que se siembra tarde que temprano se cosecha; y  de esta manera yo el REY RAMON decreto la muerte a todos aquellos soberbios abusivos que lastiman a sus mujeres y compañeras en su ira, no por bestias sino por idiotas pues no cuidan ni a las que los aman en verdad.

Les incitó a arrepentirse de su desvío, ser fuertes y pedir perdón; pues la cosecha será amarga si no lo hacen, solo, el hombre muere por dentro, su alma se seca y es abatida. Y desde mi palacio yo rey sobre todos ustedes. 

Les hablo por mi buena voluntad a todas aquellas doncellas que aún no tienen marido que presten oído a los escritos antiguos donde se os avisa: “Por su frutos conocerás el árbol”. Una advertencia de El GRAN REY a darle tiempo a sus relaciones para que así puedan ver que clase de hombre os pretende, pues el hombre es semejante a el fuego que todo lo consume.  

No sean leña para fuego extraño. No se aten a una bestia fuerte que las puede arrastrar al sufrimiento, y si fueron engañadas y se encuentran atadas y con miedo, huyan y pidan ayuda si temen por sus vidas. Pues solo ustedes saben si razona como hombre o como bestia con el que duermen. 

Incítenlo a aprender de los escritos antiguos para que en verdad aprendan a ser hombres decentes.  El palacio tiene guardias a su servicio que no le temen a las bestias que amenazan. 

Procuren la paz con todos mientras sea posible, y no se venguen con su propia mano. Y recuerden que escrito esta: De la abundancia del corazón, habla la boca.

Así que pongan atención a lo que sale de la boca de su novios, pretendientes o maridos, pues asi se daran cuenta que piensan en verdad, un ladrón habla de hurto, un adúltero de adulterio, y la boca de el mal hombre hiere a su mujer y luego dice: Nomas estaba jugando. Vuestro Rey os saluda y os advierte, hombres siembren a vuestra mujer con amor y comprension y ella os dará 7 veces la misma cosecha.

Atentamente su Majestad EL Rey Ramon

DonRamonPsicoloco@Gmail.com

Don Ramon Psicoloco en Youtube.com

ESCRITOS ANTIGUOS

Santiago 3:9-12

Proverbios 14:28

Génesis 2:18

Mateo 12:34

Romanos 12:18-19

Mateo  7:16:20


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